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La Mano de Fátima

Cuenta la historia de Hernando, también conocido como Hamid ibn Hamid, durante la rebelión morisca en la región de Alpujarras. Hernando es el fruto de la violación de un sacerdote español a una morisca y durante toda su vida lucha contra el rechazo y discriminación por sus orígenes tanto por moros como por españoles.


Es una historia de amor hermosa pero realista. Falcones no adorna su narrativa con detalles de cuentos de hadas ni con hazañas propias de los héroes de antaño. Hernando es un hombre enamorado que se ve obligado a ceder a las costumbres de su pueblo, pero que lucha sin descanso por salvar a la mujer que ama. Es un amante sincero, pero con fallas. 

Fátima personifica a la mujer fuerte, luchadora, orgullosa, hermosa e inteligente que nació en un siglo demasiado machista para apreciarla. Acepta humillaciones y dolores por amor a los que la rodean y a pesar de ellos termina convirtiéndose en una de las mujeres más poderosas de su época. 

Pero a diferencia de las clásicas historias de amor, la de ellos sólo cuenta con una breve época de realización  y tranquilidad, que se ve arrancada de raíz por la envidia de Brahim, padrastro de Hernando y esposo de Fátima, y por la realidad de la vida. Cuando por fin se presenta la ocasión de compartir sus vidas sin altibajos, Hernando ya ha construido una vida al lado de otro amor, no tan ardiente ni apasionado como el de Fátima, sino tranquilo, estable y constante. 

La Mano de Fátima es una historia preciosa, adornada con la realidad histórica de la rebelión morisca en las Alpujarras y entrelazada con la perspectiva española de los eventos llevaron a la expulsión total de los moros y a la rendición final de Granada. 

Es un relato desnudo de la hipocresía de la época, del dolor de un pueblo sometido y desgarrado, de la lucha de la mujer al ser considerada poco más que ganado y de la constancia espiritual de aquellos que creen verdaderamente en su fe. 

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